AVISO (900x113)

“Hubo un tiempo que fue hermoso…” cantaba Sui Generis
Y hubo un tiempo en que el almacenero o el carnicero le daba al cliente consecuente “la yapa”, agregando sin cargo a la compra un excedente o producto extra
Hoy esa palabra quechua que significa “añadir”, ya se usa poco y nada
Sin embargo el almanaque de este año nos ofrece una yapa, ya que febrero vino con 29 días
Aunque en realidad no es una yapa, sino un ajuste
Intentemos simplificar la engorrosa explicación:
Es común decir que el año tiene 365 días. Aunque en realidad lo correcto y preciso es decir 365 días, cinco horas, 48 minutos y 46 segundos
Para compensar ese desfasaje, en el año 46 antes de Cristo, el emperador Julio César ordenó acumular esas horas sobrantes y agregar un nuevo día cada cuatro años
Con el paso del tiempo, durante el papado de Gregorio VII, en 1582, ese calendario Juliano fue sustituido por el calendario Gregoriano, que actualmente nos rige
Entre uno y otro almanaque quedan numerosas cuestiones sobre la forma de medir el tiempo, los usos interesados del momento de incorporar ese día excedente y otras historias oportunas todas para un próximo artículo en el que contaremos cosas sucedidas un 29 de febrero

Publicar un comentario