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28-03-2016 Lo declaró el ex presidente cubano luego de la histórica visita del presidente estadounidense, Barack Obama, a la isla y advirtió que el pueblo no renunciará “a la gloria, los derechos y a la riqueza espiritual”.
El ex presidente cubano Fidel Castro publicó este lunes un artículo crítico del descongelamiento de la relación con Estados Unidos y del reciente viaje del mandatario de este país, Barack Obama, a Cuba, y Washington respondió que “nadie esperaba” que la normalización del vínculo entre los dos países fuera a ser “fácil o rápida”.
Cuba no necesita que “el imperio” le “regale nada” y su pueblo no renunciará a “la gloria, los derechos y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura”, afirmó Castro en una nota titulada “El hermano Obama”, publicada este lunes por la prensa oficial cubana.
 “El hecho de que el ex presidente se sintiera obligado a responder de forma tan contundente es una indicación del significativo impacto de la visita del presidente Obama”, replicó el vocero de la Casa Blanca, Josh Earnest, en su conferencia de prensa diaria en Washington.
“No necesitamos que el imperio nos regale nada; nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta”, escribió Castro.
De 89 años y retirado del poder en 2006, el líder histórico de la revolución cubana analizó en su “reflexión” el discurso que Obama ofreció el martes pasado en el Gran Teatro Alicia Alonso, de La Habana.
Sobre la invitación del visitante a “olvidar el pasado y mirar el futuro”, Castro consideró que utilizó las “palabras más almibaradas” y agregó que los cubanos corrieron “el riesgo de un infarto” al escuchar al presidente de Estados Unidos hablar de cubanos y estadounidenses como “amigos, familia y vecinos”.
 “Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?”, se preguntó.
También criticó que Obama, al hablar sobre el origen mestizo tanto de Cuba como de Estados Unidos, no mencionara que “la discriminación racial fue barrida por la Revolución”, que aprobó “el retiro (jubilación) y el salario de todos los cubanos” antes de que el presidente estadounidense “cumpliera 10 años”.
En tanto, Earnest afirmó que Obama pudo “dejar claro” en privado y en público que “el compromiso estadounidense con los derechos humanos es sólido como una roca” y destacó que dos periodistas norteamericanos pudieran hacer preguntas al presidente cubano, Raúl Castro, durante la rueda de prensa que los dos mandatarios dieron en La Habana.
 “Estas son cosas que nunca han pasado antes y creo que eso genera más presión sobre el gobierno cubano; la respuesta del ex presidente (Fidel Castro) es una indicación de que el viaje tuvo su efecto previsto”, subrayó Earnest.
Por otra parte, el vocero del Departamento de Estado, John Kirby, sostuvo que “nadie esperaba” que la normalización de la relación bilateral, tras la “problemática” historia entre Cuba y Estados Unidos, fuera a ser “fácil o rápida”.
 “Hemos reconocido que todavía hay diferencias y los derechos humanos son una de ellas, pero creemos que el modo de solucionarlas es teniendo diálogo”, añadió Kirby.
El artículo de Fidel Castro apareció cuando falta menos de un mes para el inicio del Séptimo Congreso del Partido Comunista Cubano (PCC), el próximo 16 de abril, fecha en que se conmemorará el 55to. aniversario de la proclamación del carácter socialista de la revolución y a cinco años del anterior, que propuso las reformas para construir un “socialismo próspero y sostenible”.
El diario oficial Granma señaló que más que “desplegar a mitad de camino un nuevo proceso de debate a escala de toda la sociedad (como ocurrió en 2011), lo que corresponde es terminar lo iniciado, continuar la ejecución de la voluntad popular expresada hace cinco años y seguir avanzando por el rumbo que trazó el Sexto Congreso”, el primero que planteó reformas para salir del estatismo total en el país.
Agregó que el próximo congreso “permitirá delinear con mucha más exactitud el camino a recorrer para que nuestra nación, soberana y verdaderamente independiente desde el triunfo del 1 de enero de 1959, pueda construir un socialismo próspero y sostenible”.
Los 1.000 delegados del partido elegidos por los militantes para asistir al congreso debatirán varios documentos: uno sobre la marcha de la economía en el período 2011-15, otro sobre el cumplimiento de las reformas y un tercero sobre el plan de reformas para la etapa 2016-21.
Además, analizará otro documento de “mucho calado teórico” que recoge una conceptualización del modelo económico y social cubano de desarrollo socialista, así como el programa de desarrollo económico y social previsto hasta 2030.
Algunos analistas esperan que en el próximo congreso se tomen decisiones sobre el relevo de poder en Cuba, ya que el presidente Raúl Castro tiene previsto dejar el cargo en 2018, aunque el artículo de este lunes en Granma no mencionó nada al respecto.

misionesonline.net

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