AVISO (900x113)

El sector de Alfonsín cuestionó las incorporaciones "inconsultas" de dirigentes del PJ. Pidieron un "trato respetuoso".

La estrategia de María Eugenia Vidal de acercarse y sumar a dirigentes del peronismo -adelantada por LPO- provocó una dura reacción del radicalismo bonaerense, que se quejó por las incorporaciones "inconsultas" a Cambiemos.
Este medio explicó que el acercamiento de la gobernadora bonaerense a históricos barones del peronismo como Alejandro Granados o Mario Ishii, más la incorporación de otros como Joaquín de la Torre, va camino a provocar fuertes choques en la alianza oficialista. A la inquietud por la reacción de Elisa Carrió, se le adelantó un duro comunicado del radicalismo.
El Comité Provincia de la UCR, que preside Ricardo Alfonsín, sostuvo que "preocupa el hecho de que el PRO tome decisiones que afectan la composición de Cambiemos de manera inconsulta y sin la debida participación del resto de las fuerzas". Además, planteó que las incorporaciones "deben satisfacer elementales consideraciones de forma y fondo".
En ese sentido, el radicalismo reclamó que "las incorporaciones a realizarse se apoyen y funden en valores como los que explican el nacimiento de Cambiemos: la defensa de las ideas y los principios asociados a una ética republicana de la política". Una forma de rechazar a los ex kirchneristas.
"La idea de la gobernabilidad de ninguna manera puede justificar la omisión de consideraciones como las aludidas. Una actitud semejante terminaría debilitando la confianza de la sociedad en Cambiemos, y a la postre, la misma gobernabilidad", continúa el comunicado radical, donde se impuso la posición más dura del alfonsinismo sobre una más moderada que impulsó el vicegobernador Daniel Salvador.
Justamente sostener la gobernabilidad es el principal argumento de los estrategas políticos de Vidal para sumar peronistas al armado electoral. A los coqueteos con Granados ("está muy avanzado" dicen en La Plata) e Ishii, más la incorporación de De la Torre al gabinete, se sumó el pase a Cambiemos de los intendentes de Azul, Hernán Bertellys, y Pringles,  Carlos Berterret.
Según confiesan fuentes cercanas a la Gobernadora, la jugada es formalizar acuerdos después de 2017 porque según argumentan: “Lo más importante para este nuevo gobierno viene en 2019”. “Construir una nueva transversalidad será un proceso largo de maduración. No se va a materializar antes de 2017”, dicen.
Esas fuentes también son conscientes de los problemas que un acuerdo con un sector del PJ generaría puertas adentro de Cambiemos, por lo que ya piensan que en algún momento habría que conformar un nuevo frente que incluya a los peronistas. "Eso implicará desarmar Cambiemos y también construir un relato", admiten.
Más allá de los planes a futuro, los radicales también reclamaron por el presente. "La primera condición para afianzar Cambiemos tiene que ver con la necesidad de asegurar un trato considerado y respetuoso entre sus integrantes", dice el comunicado. La idea es reclamar una "mesa de diálogo" para la toma de decisiones en la gestión bonaerense, donde el único ministro radical es Jorge Elustondo, que en los próximos días será desplazado de la cartera de Producción a Ciencia y Técnica.

lapoliticaonline.com

Publicar un comentario