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07-07-2016 Así se desprende de las facturas presentadas como rendicion. Hay compras por dos millones de pesos, en elementos que la UTE ya debería poseer para poder encarar los trabajos, o, –en todo caso- tendría que costear con dineros propios y no con los destinados al desarrollo de la obra. Encima, todos los gastos que se podrían consideran fuera de lo licitado, no fueron hechos en comercios geselinos. El tema fue planteado en la última sesión del Concejo Deliberante y se espera la convocatoria a la Comisión de Seguimiento.

La municipalidad de Villa Gesell durante alrededor de un año tuvo en una cuenta bancaria alrededor de 98 millones de pesos. Los mismos fueron enviados por el gobierno nacional, en forma de anticipo, para el desarrollo de la obra de repotenciación energética. Previo pase de entidad bancaria,  y colocados en un plazo fijo, la administración Barrera le liberó aproximadamente 40 millones de pesos a la UTE conformada por las empresas Fontana Nicastro y Alto Sur, para que comiencen el desarrollo de los trabajos.
Desde la primera reunión de la Comisión de Seguimiento de la Obra, conformada en el HCD, los integrantes de  la misma, han reclamado conocer en que se han gastado los fondos.
Después de varios encuentros, apareció una carpeta en el recinto del legislativo. La misma contiene copias de boletas, que serian la rendición de gastos que le habría presentado la UTE al municipio, para justificar lo invertido hasta el momento, que alcanzaría el monto otorgado en primera instancia (aproximadamente 40 millones de pesos).
En la sesión ordinaria del último lunes, la concejal Mabel Llompart (PJ-FPV) reclamó que la presidencia del HCD convoque a una reunión de la Comisión de Seguimiento de la Obra, ya que había varios puntos para ser analizados.
En esa sesión se conocieron públicamente detalles de los gastos realizados por Alto Sur y Fontana Nicastro con los millones otorgados por el gobierno de Barrera.
De allí surge que, alrededor de dos millones de pesos, fueron destinados a comprar elementos que no corresponderían a la obra, o por lo menos, que la UTE debería poseer con anterioridad al inicio de la obra, o en su defecto, comprados con dinero propio y no con los fondos específicos para los elementos que deben ser de la obra en sí.
Las compras cuestionadas van desde cartuchos para impresoras, pasando por ropa de trabajo, sillas y biblioteca, botiquín, matafuego, un camión e hidro-gruas, entre otros elementos que, la lógica, indica que deben poseer previamente un conjunto de empresas las cuales se demostraron sustentables para el desarrollo de semejante obra.
Al mismo tiempo se resaltó que todos elementos cuestionados, que suman 2 millones de pesos, fueron comprados en diversos comercios, todos oriundos de Capital Federal y Gran Buenos Aires. En otras palabras, no fueron utilizados en comercios geselinos.
La crítica sobre estas adquisiciones tuvo análisis desde el punto de vista político, pero también administrativo.
Hasta se llegó a indicar que esta UTE ya analiza pedir una readecuación de precios, porque el dinero licitado no le alcanzaría para afrontar la totalidad de los trabajos.
Con esta documentación surge algunos interrogantes: ¿La UTE no poseía con anterioridad los elementos para realizar la obra? ¿Esto no fue advertido por el municipio antes o después de la adjudicación? ¿Esas compras pueden ser objetadas? Una vez finalizada la obra ¿lo comprado para quien queda (desde las sillas hasta el camión)?
Así las cosas, los concejales tendrían otros gastos para objetar, del resto de los más de 35 millones de pesos que ya han gastado desde la UTE; la cual, hasta hoy, no ha realizado visibles avances en los trabajos propiamente dichos.

minutog.com

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