AVISO (900x113)


Canto al Santo de la Espada
al más grande entre los grandes,
aquel que cruzó los andes
desafiando las nieves
llevando mulas cargadas
con armas, con alimentos
azotados por los vientos
bravíos de cordillera,
por ver libre a su bandera
no le importó el sufrimiento.

Vos que luchaste por ella,
por una patria mejor
hoy pienso cuanto dolor
sentirás desde tu estrella
pensando que la patria aquella,
esa patria que dejaste
por la que no descansaste
hasta verla liberada,
bravo Santo de la Espada,
que pena que te marchaste.

Padre de la patria sos,
pero hoy huérfana ha quedado
y los que la han adoptado
no se parecen a vos.
Aunque han jurado ante Dios
el cuidarla y protegerla
parecen no conocerla,
está tan debilitada
que hasta podemos perderla.

Muchos tendrían que copiar
un poquito de lo tuyo,
ni meter tanto barullo
y de la patria ocuparse
y no entrar a disputarse
como lobos en  manada,
por sacar mejor tajada
sin pensar en nuestra gente
al contrario se le miente
para que no digan  nada.

Hoy te escribo general
porque quiero recordarte,
jamás podrán imitarte
porque nunca habrá otro igual,
honrado a carta cabal
sin interés ni ambición,
luchaste por tu nación,
por América Latina
y lejos de tu Argentina
se apagó tu corazón.


CARLOS ROST

Publicar un comentario