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11-10-16 COMO ERA UN 12 DE OCTUBRE DE LOS AÑOS 60

En aquellos años el 12 de octubre era un día muy especial, era el aniversario del Club Deportivo El León, entidad en la que se desarrollaba gran parte de la vida social y deportiva de la época y por lo tanto en los días previos ya se vivía el acontecimiento, no era extraño encontrar en las vísperas de la fecha, gente que volvía a la ciudad para participar del acontecimiento y acercarse al club para encontrarse con amigos de otrora, siendo una fuente de anécdotas que era interesante escuchar.
Un 12 de octubre de entonces tenía programado una serie de actos que demandaba todo el día y parte de la noche, comenzando con una misa de acción de gracias que se oficiaba en el salón principal, luego de eso, promediando las 11 horas, se celebraba la asamblea anual con lectura de memoria y balance y renovación de mandatos, en aquella época, el mismo tenía duración de un año.
La lectura de la memoria demandaba más de una hora, en ella se incluían los más pequeños detalles de hechos que habían ocurrido en el ejercicio, desde haber arreglado la máquina de café, el bombeador del agua, mesas y sillas que se habían adquirido, etc. y ante el aplauso de los presentes se leía la nómina de los socios que habían adquirido la categoría de vitalicios, por haber pagado puntualmente la cuota social durante veinte años consecutivos, sin importar la edad que tuviera. Se conocía la nómina de la nueva comisión directiva y se daba lectura al estado patrimonial de la institución.
Llegado el mediodía se servía el almuerzo, que podíamos decir, asistía todo el pueblo, porque la invitación era muy amplia, no solo era para los socios, sino también a sus familiares, contando para ello con la donación de por lo menos ocho vacas, que eran provistas por caracterizados ganaderos de la zona como don Isaac Melón Gil, la familia Bareille, Martín Garmendia y otros más. La donación de la bebida estaba a cargo de la firma Montaldo Hermanos, cuyo gerente era el señor Andrés Ponsá.
Finalizado el almuerzo había que concurrir al estadio municipal para ver el encuentro amistoso entre el primer equipo de El León y Jorge Newbery de Maipú, institución estrechamente ligada a la nuestra, porque Isidoro Claveríe, presidente de la época tenía lazos familiares y de amistad con los maipuenses, gentileza devuelta cuando ellos cumplían años.
La cumbre del festejo tenía lugar en horas de la noche, con el baile aniversario, para el que había que reservar previamente una mesa o permanecer en las butacas colocadas en el perímetro del salón. Como detalle puntual, diremos que para asistir al mismo se acostumbraba estrenar un traje de lujosa confección en alguna de las muchas sastrerías de la ciudad, en cuanto a los caballeros y en lo que respecta a las damas, lucían el último modelo de vestidos, sandalias en lugar de zapatos, porque ya habíamos llegado a la primavera, debiendo haber concurrido previamente a la peluquería de damas, donde los fígaros hacían maravillas con el spray net, de última moda por entonces.
El baile casi siempre amenizado por la orquesta típica y jazz Los Rítmicos, tenía su hora de mayor atracción con la elección de la Reina de la entidad, que era como si ahora habláramos de La Flor del Pago, cuyo requisito era ser socia o pertenecer a una caracterizada familia leonense.

El 13 de octubre, era el día después, donde se comentaba la nueva parejita que se había hecho de novio, el vestido que lucía alguna muchacha coqueta de la época o el último cantor que había incorporado la orquesta. Cosas que con El León traemos al recuerdo.

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