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18-09-17 El fiscal Alejandro Pellegrinelli pidió 15 años de prisión para Edgardo Oviedo y 7 para su vecina Alejandra Suárez Bacone, a quien considera como su cómplice. Las defensas solicitaron las absoluciones.

El juicio por los acontecimientos que ocurrieron en “La casa del terror” llegará a su fin este martes, cuando en el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 se conozca la sentencia de Edgardo Oviedo, el hombre que mantuvo encerrados en una jaula a su mujer y a su hijo autista.
El fiscal Alejandro Pellegrinelli pidió una condena de 15 años de prisión para Oviedo por el delito de “reducción a la esclavitud y servidumbre”.
Además de Oviedo, en el juicio también se juzgó la participación de Alejandra Suárez Bacone, vecina del hombre, y acusada por el fiscal de ser su cómplice. Si bein la mujer llegó en libertad al debate, Pellegrinelli pidió una pena de 7 años por “encubrimiento agravado” para ella, un monto que la podría llevar a prisión.
Por su parte, el defensor de Oviedo, Osvaldo Verdi, solicitó la absolución del hombre al considerar que “actuó condicionado por las circunstancias” y mencionó que su proceder estaba justificado. En el caso de la mujer imputada, su abogado Osvaldo Cardozo también solicitó que sea absuelta por falta de mérito.
Este martes al mediodía, el juez Alfredo Deleonardis dará a conocer la sentencia por los acontecimientos ocurridos en “La casa del terror”.
Los hechos ventilados en el juicio sucedieron en la casa de Los Naranjos al 4000, en pleno barrio Las Dalias, donde Oviedo había acondicionado la parte trasera con una jaula, hasta septiembre de 2015, cuando fue descubierto. Allí mantuvo cautivos a su hijo autista y a su esposa, también víctima de un cuadro psiquiátrico agudo, a quienes sometió a un padecimiento extra.
En el interior de esa celda, Oviedo encerraba a su hijo Gerardo Antonio y por las noches también a su esposa Margarita. Sus otros hijos, que viven en la misma cuadra con sus respectivas familias, conocían la macabra situación pero no se animaban a denunciarla hasta que un día lo hicieron.
El calabozo en el que eran encerrados el hijo y la mujer de Oviedo, en medio de suciedad y completo abandono, estaba en el fondo. Pero eso no es todo: había sido confeccionado con una reja que daba al exterior y un candado que mantenía la puerta cerrada.
Oviedo fue detenido horas después del descubrimiento y, pese a que su defensor oficial solicitó un arresto domiciliario, desde aquel día está en la cárcel de Batán. Suárez Bacone, en tanto, llegó al juicio en oral libertad.

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