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01-11-17 A horas de haberse jubilado el arquitecto contó sus experiencias en la función pública. Trabajó para Pinamar, Gesell y Madariaga.

El ahora ex secretario de obras y planeamiento, Alberto Fanderwud, asegura que en su primera mañana como jubilado aprovechó para sentarse en una estación de servicio y leer el diario: “es algo que venía procesando y preparándome porque no se puede frenar una formación del ferrocarril en 30 metros”, dice sobre la finalización de una etapa laboral que lo ligó con nuestra ciudad y la función pública en un área tan trascendental como la de pensar trabajos estructurales que llevan al crecimiento de una comunidad.
Fanderwud recuerda su ingreso en la incipiente municipalidad de Pinamar en la época del proceso para desempeñarse como director de planeamiento y obras. Fue un 1 de julio de 1979 cuando comenzó a diagramar la preservación de las especies arbóreas y de los médanos. El espíritu de su trabajo era el de preservar la magia del bosque en una ciudad que cada vez convocaba más turistas.
Esa labor lo acercó a Villa Gesell para hacer un trabajo similar en 1985 aunque allí alternó su puesto político con el de concejal; cargo legislativo que ocupó por 8 años. Recién en diciembre de 1999 y ante la jubilación de la arquitecta Lía Ruau aceptó el ofrecimiento de Madariaga para comenzar con su trabajo en nuestra localidad como secretario de obras públicas.
“Siempre me encantó la función pública”, sostiene al tiempo que recuerda que un año después de desarrollar tareas en la ciudad tuvo que trasladarse a la Delegación del Frente del Ruta porque una inundación causó estragos económicos y llevó a achicar drásticamente la planta de trabajadores municipales. “Era un sitio que no había que dejar abandonado aunque no diéramos muchos servicios, los secretarios nos turnábamos, y entonces alternaba mi trabajo ejecutivo con el de representante local en ese lugar”.
Ya en 2014 volvió a ocupar el puesto de la delegación y en 2016 fue convocado por Esteban Santoro como secretario de obras nuevamente: “Era como salir del banco de suplentes y volver a entrar a un partido de primera”. Todo esto ocurría a años de jubilarse y el reto se volvía mayor.
Fanderwud reitera que las obras más importantes de su carrera fueron ejecutadas o programadas desde el inicio de la actual gestión y logra explicar el porqué de esta aseveración: “de un presupuesto tradicional de 4 o 5 millones pasamos a tener algo así como 30 millones. Éramos tres arquitectos diagramando cañerías, cordones, pavimento y obras con mucho esfuerzo”

La riqueza del trabajo en equipo
El ex funcionario sostiene que nunca se pudo haber hecho cada obra sin el apoyo condicional del empleado municipal. Los reconoce y admira. “Siempre fueron espectaculares porque uno solo no podría hacer nada sin ellos”. Pero resalta a uno en especial que conoció en el último tiempo: Omar Mansilla, secretario de servicios públicos y medio ambiente. “Es como mi hermano y nos conocimos hace menos de dos años. Con el diagramamos la hidráulica y cañerías. Hay trabajos a realizar de cara al futuro que son un reto y beneficiarán a vecinos de distintos barrios que ya fuimos programando juntos”, enumera.
Siempre agradecido por la oportunidad que ha tenido al servicio de la gente explicó que cada trabajo del área que ocupó trae progreso y crecimiento para la ciudadanía y una mejor calidad de vida para los vecinos.
“Como político me jubilo pero como arquitecto no lo haré por que seguro me verán ayudando en alguna de las próximas obras a ejecutar”, sostiene al cerrar al entrevista.

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