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23-02-18 Inspecciones en plantas de Buenos Aires y Córdoba permitieron poner fin a maniobras ilegales que atentan contra la equidad en el comercio

El Ministerio de Agroindustria, a través de la Subsecretaría de Control Comercial Agropecuario, detectó que un importante molino de Arrecifes, provincia de Buenos Aires, remitía harina a un depósito mayorista de su propiedad en la Ciudad de Rosario, mediante una operatoria realizada con remitos cuyo origen y destino eran la planta de molienda, que además no se encontraba matriculada en el Registro Único de la Cadena Agroalimentaria (RUCA).
Además, se constató que vendía harina al por mayor a firmas que no tienen actividad vinculada a la producción de productos alimenticios o a la distribución mayorista; por lo que se lo intimó a inscribir el depósito mayorista y a abstenerse de operar con mayoristas no matriculados en el RUCA.
Mientras que en el marco de otro operativo realizado en la localidad cordobesa de Camilo Aldao se encontró a una importante firma de la zona, cuya actividad principal es la producción de aceite de soja, operando una planta destinada al acopio, compra y venta de cereales que no poseía matrícula de RUCA, lo que motivó la clausura de la planta y la interdicción de más de 480 toneladas de soja.
Por otra parte, también en Córdoba, se descubrió que una conocida cerealera de Corral de Bustos, era operada por otra firma, a la que le cedía la matrícula, modalidad de operatoria que prohíbe la resolución 21-E/2017. También se le detectó una importante deuda de Declaraciones Juradas de Movimientos de Granos, razones que motivaron la intimación a regularizar la situación.

Cabe destacar que este tipo de inspecciones generan más equidad en la comercialización de cereales y oleaginosas, pero también contribuyen a tener una mejor trazabilidad de nuestras materias primas y de los subproductos que de ellos derivan.

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