AVISO (900x113)

13-08-18 El juez federal Santiago Inchausti consideró que por la gravedad de las imputaciones que recaen sobre Eduardo Nicosia, existe riesgo de fuga. Esta semana podría declarar en la causa que se lo acusa por abusos sexuales, torturas y sometimiento a la servidumbre.

El juez federal Santiago Inchausti rechazó el pedido de arresto domiciliario de la defensa de Eduardo Nicosia, por lo que el líder espiritual de una secta orientalista acusado de abusos sexuales, torturas y sometimiento a la servidumbre contra algunos de sus seguidores continuará detenido mientras avanza la causa.
Fuentes judiciales explicaron que el juez Inchausti justificó su decisión por considerar que por la gravedad de las imputaciones que recaen sobre Nicosia existe un riesgo real de fugo.
Además, la defensa del líder de la secta, representado por el abogado Pablo Tosco, había solicitado el arresto domiciliario por los problemas de salud del imputado, de 71 años. Sin embargo, este argumento fue desestimado por el juez, ya que el cuerpo médico forense consideró que el hombre puede ser atendido de sus problemas en la cárcel.
El pasado viernes, el abogado defensor también había solicitado a la Justicia que citara a declarar a Nicosia, a quien en un primer momento le había recomendado que se negara a hablar por no haber tenido tiempo para estudiar la causa.
Según fuentes judiciales consultadas por LA CAPITAL, en los próximos días el Juzgado Federal N°3 procurará los medios para que Nicosia sea trasladado desde la cárcel federal en la que se encuentra y venga a Mar del Plata para, tal como lo pidió su defensa, pueda declarar.
Además de Nicosia, tambien está detenida su pareja Silvia Cristina Capossiello y a uno de los hijos de ambos Xavier Augusto Yañez Capossiello, Luis Fanesi y Sinecio De Jesús Coronado Acurero, un hombre de origen venezolano y que acompaña a Nicosia desde sus inicios en el mundo de la yoga.

La causa
El juez Inchausti y el fiscal Nicolás Czizick comenzaron esta investigación conjuntamente con Policía Federal, luego de una denuncia a fines del año pasado.
En esa oportunidad una mujer refirió haber sido víctima de un grupo o secta con inclinaciones religiosos o espirituales, que se aprovechaba de la situación de vulnerabilidad de las personas y que las retenía en contra de su voluntad.

Publicar un comentario