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22-08-18 Los "payamédicos" llegaron hace tiempo y llegaron para quedarse. Para muchos, la película Patch Adams (con la inolvidable actuación del recordado Robin Williams) fue el espaldarazo necesario para conocer la actividad. Para otros, es una razón de ser, de vivir, de ayudar, de ser parte de la sociedad. Cualquier edad es buena, no importa hace cuánto tiempo estés en un lugar, podés ayudar y eso es lo que cuenta.
En Pinamar, los payamédicos tienen su espacio y los "payabuelos" también. Esta es la historia de María y Fidel, dos "payabuelos" desde hace dos años: "Está es una idea que nos surgió en el marco de un taller. Queríamos estar en acción, teníamos ganas de participar activamente en algo y así surgió la posibilidad de sumarnos a esta movida. Esto fue hace un par de años ya y desde ese momento estamos en busca de esa sonrisa que nos cambie el día".
Los Payamédicos son parte de una Organización No Gubernamental de payasos de hospitales que realizan actividades utilizando la técnica del payaso teatral desde la mirada de payamédicos. En la Argentina se dedican a, entre otros objetivos, la desdramatización del medio hospitalario y está formada por más de 6500 personas que, como payamédicos, desarrollan su labor en hospitales como el de Pinamar.
"Si bien lo hacemos para ayudar también lo hacemos para nosotros ya que estos es una verdadera satisfacción", cuenta con emoción María, "Y así pasamos los días. Nos pintamos ya pensando en que en unos minutos vamos a provocar una sonrisa y eso, definitivamente, nos cambió la vida".
Fidel va un paso más allá, con su nariz bien roja, no duda en afirmar: "Esto para nada es ridículo, esto es todo lo contrario a la ridiculez. Lo que nosotros intentamos es hacer feliz al otro. A un niño, a una madre, a un amigo, lo que nosotros hacemos nos llena el corazón y, más allá de todo lo que puedan pensar, nos hace muy felices. Alegramos a todos y nos damos también una alegría a nosotros mismos".
Entender que en la vida hay que dar es un principio del que no deberíamos apartarnos jamás. María y Fidel lo entienden así y por eso se ponen en la piel de payasos: "Sí, no sólo nos sentimos, somos payasos. Hacemos payazadas con ganas porque sabemos que desde ese lugar podemos ayudar. Todo lo que hicimos y hacemos en nuestra vida es querer dar una mano. Ayudar al vecino nos ayudamos a nosotros y a los nuestros".
María y Fidel llegaron a Pinamar hace cinco años desde Ituzaingó, en la zona oeste del conurbano bonaerense: "Vinimos buscando tranquilidad. Ya jubilados pensamos que era una decisión correcta venir a Pinamar. Buscamos más tranquilidad, otro ritmo, otro estilo de vida y esto de los payamédicos es parte de toda esta decisión que tomamos. Podríamos estar en casa pero no, nos levantamos temprano, venimos al hospital. Esto lo tomamos con la responsabilidad de un trabajo".
"Tenemos hijos, tenemos nietos, sabemos las cosas que pasan las familias, los buenos momentos, los malos momentos", reflexiona María para concluir el encuentro, "Y por eso nos encomendamos al trabajo en equipo, somos parte de algo que amamos y cada día que pasa somos más felices haciendo lo que hacemos".

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