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6-11-18 Queremos tener una Pinamar linda y desde el área de Servicios Urbanos se retomó una campaña que ya habíamos generado el año pasado con el objetivo de solicitar la colaboración de los vecinos en algunos aspectos importantes que harán mejorar el funcionamiento de nuestra ciudad. Se trata de temáticas que pueden ser solucionadas con colaboración y todos debemos hacerlo. En este sentido, se suma ahora la aprobación una ordenanza que hay que cumplir.
Uno de los temas que se busca solucionar definitivamente, y que sigue siendo de mucha importancia, es el vertido de agua de lluvia a la vía pública. "Todos sabemos que existen muchos lugares de nuestra ciudad en los que se acumula el agua de lluvia causando molestias a la gente, dificultades al tránsito vehicular y peatonal, y un importante costo operativo para el Municipio (equipos de bombeo, mantenimiento de cámaras y drenes, equipos viales, etc)", explicó el Ingeniero Javier Mendía, secretario de Servicios Urbanos, "Por otra parte, y tan importante como la anterior, es la necesidad imperiosa que tenemos en nuestro partido de infiltrar el agua de lluvia en las napas subterráneas, ya que es esta la única manera de recargar el acuífero del que obtenemos el agua para el consumo".
"Logramos avanzar con esta ordenanza que ahora genera la necesidad de que todos los involucrados se sumen. Esta nueva ordenanza habla de todos los propietarios de lotes y no de las obras nuevas como era antes. Todos están obligados a no verter agua de lluvia. Ni a la vía pública ni a la casa del vecino. Este tema, ahora, hay que resolverlo en cada lote", explicó Mendía, "Ahora es obligatorio y esto se incorporó al código de faltas, por lo tanto, hay multas para aquellas personas que no cumplan. La idea es trabajar con los vecinos que cuentan con 120 días para adecuar sus lotes".
"Muchas de las lagunas que se forman serían mucho menores o directamente desaparecerían, si cada lote infiltrara el agua de lluvia que recibe, mediante drenes superficiales (depresiones en el terreno) o los denominados “pozos blancos”  (aros de cemento con tapa superior, perforados, adonde se conduce el agua mediante cañerías)", detalló Mendía.
Para comprobar la necesidad de adecuar las viviendas en este sentido, solamente será necesario que, la próxima vez que llueva, el vecino observe el frente de su casa, detectando así los posibles escurrimientos de agua que su vivienda arroje a la calle. En muchas ocasiones bastará con efectuar pequeñas modificaciones al relieve del lote, generando depresiones (drenes superficiales) para poder capturar esa agua antes de ser arrojada a la vía pública. En otras, será necesaria la instalación o modificación de alguna cañería de bajada pluvial que pueda ser conectada a un dren o pozo blanco.

Volviendo a la Ordenanza, Mendía indicó: "También por primera vez se instituyó también la sanción de la ocupación del espacio público por delante de las parcelas. Esto atenta contra la circulación en las calles, desde ahora con esta ordenanza, será sancionada. La normativa es igual, los vecinos tendrán 120 días para poder ponerse en regla y no ser sancionados"
"Queremos evitar situaciones de conflicto con los vecinos, para lo que solicitamos la colaboración en aquellos casos en que el Municipio necesite disponer de los espacios públicos, para que retiren todos aquellos elementos que hayan sido incorporados o construidos por fuera de la línea", expresó Mendía.

Con esta campaña y la Ordenanza, además, se refuerza la búsqueda de soluciones en:
Control de funcionamiento del sistema de riego mediante detectores automáticos de humedad: La tecnología disponible permite evitar que los sistemas de riego funcionen durante los días de lluvia o los subsiguientes, en los que el nivel de humedad en el suelo hace innecesario el riego. Resulta inaceptable el desperdicio energético y ecológico el observar los sistemas de riego operando a pleno mientras cae la lluvia.

Ocupación del espacio público: Existen numerosas situaciones en las que los vecinos han avanzado sobre el espacio público con postes, durmientes, forestación, rampas, veredas, etc. El espacio privado termina en la denominada Línea Municipal, que está físicamente determinada de manera habitual por la posición de los gabinetes de medidores de luz y gas. Toda la superficie contenida entre ambas líneas municipales es Espacio Público, y como tal, debe poder ser administrado por la Municipalidad para efectuar las obras que se requieran, tanto en lo atinente al pasaje de cañerías y redes de infraestructura, como para el manejo de pendientes y drenes para capturar e infiltrar el agua de lluvia.

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